Proteccion de Razas Caninas

Multiplicidad de formas, diversidad de funciones

Considerado como el animal doméstico más antiguo, el primer aliado de los hombres primitivos en la noche de los tiempos, el perro, ademas, ha sido justamente ensalzado como amigo fiel, auxiliar insustituible y compañero inquebrantable, que llega a morir de tristeza al separarse de sus amos. La diversidad morfológica que evidencian las numerosas formas caninas estables, elevadas al rango de raza, implican una plasticidad genética importante, además de una preocupación humana por favorecer los cruzamientos conducentes a la obtención de esas lí­neas llamadas puras.

PROTECCION DE RAZAS CANINAS

Las teorí­as modernas parecen coincidir en la probable multiplicidad de los antecesores, algunos ya extintos, del Canis familiaris, pero de todas formas las aparentes caracterí­sticas de un mastí­n español, por ejemplo, nada recuerdan las lí­neas esbeltas de un galgo italiano. Zoológicamente una raza comprende una subdivisión de una especie en grupos diferentes, capaces de transmitir a sus descendientes los rasgos clásicos, y de tal forma que, cruzados con otra raza distinta de su propia especie, originen de manera limitada individuos con caracteres intermedios, más o menos combinados,de los representados por los progenitores puros.

Además de las variaciones de tamaño, estructura, potencia muscular, cantidad y calidad del pelaje, etc., las razas caninas muestran una especializaciún concreta de sus funciones, desde las primitivas de guarderia, defensa de rebaños o personas y de captura de otros animales silvestres, a las sofisticadas de mensajeros, lazarillos, detectores de drogas, o pura y simplemente, de alegres compañeros de personas enfermas o solitarias.


Recuperación de las razas

En casi todas las descripciones de las variopintas formas caninas, el apartado correspondiente a la reproducción hace hincapié en la importancia que se deriva de una acertada elección entre los posibles reproductores. La selección animal es una de las ciencias biológicas que se desarrolló extraordinariamente para provecho de la humanidad, aun antes de comprender en profundidad los mecanismos fisiológicos y bioquí­micos que conforman los pilares de la biologia genética . La consanguinidad es uno de los métodos utilizados en zoologí­a para conseguir lo que vulgarmente pueden llamarse ejemplares genéticamente puros. Este procedimiento implica el cruzamiento entre hermanos, ascendientes y descendientes, y supone la aparición de individuos homocigóticos en genes letales, o al menos, inductores de deficiencias fí­sicas y funcionales, pero tambien permite el 'emparejamiento' de fragmentos hereditarios positivos.

Cuando se consigue indefectiblemente durante varias generaciones sucesivas reproducir el tipo fí­sico y temperamental correspondiente a la forma deseada o 'reconstruida', puede comenzarse la aventura de intentar asentar y afirmar la nueva raza, que habrá de ser también reconocida por la Federación Cinológica Internacional. El número de ejemplares disponibles es otro de los factores que pueden asequrar la pervivencia y sanidad de la nueva estirpe. Criaderos, profesionales, entidades públicas o privadas, asociaciones protectoras de animales y simples aficionados efectúan en la mayorí­a de los casos auténticos esfuerzos para mejorar y conservar la pureza de los ejemplares caninos. La riqueza de razas caninas es un orgullo para las personas que supieron confiar en  las cualidades innatas del primer animal que se acercó al hombre sin intenciones agresivas, sólo por amistad.


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