Perros de Raza Y Bastardos

Perros de raza y bastardos

Los primeros restos de perros se remontan a los 8.000 años a. de C. y parecen semejarse a los perros parias y dingos australianos. Es divertido especular sobre los primeros contactos entre hombres y perros, y puede concebirse con facilidad una dependencia de determinadas manadas de lobos que aprovecharían los restos de las cacerías del hombre y que generación tras generación fueran considerando al ser humano como jefe de la manada que mataba la caza y proporcionaba alimento. De aquí a la colaboración en las partidas de caza sólo hay un pequeño salto, que en el tiempo tal vez abarque varios siglos e incluso más. Lo que hoy es indiscutible es que el perro, por su dedicación fidelidad, amistad y adoración incondicional por su amo, es el animal doméstico por excelencia y el que comparte con nosotros no sólo nuestra casa, sino parte de nuestra vida... es, nuestro mejor amigo irracional.

PERROS DE RAZA Y BASTARDOS

La increíble variedad de tamaños, colores, pelajes y formas que imperan en la especie zoológica que define al perro se debe sin duda a la selección artificial a que ha sido sometido por el hombre.

Desde los magníficos animales de hasta 80 kg, que habitan en las zonas montañosas, hasta los diminutos chihuahuas de menos de 1 kg de peso, existe una serie increíble de tipos y formas, muchos de los cuales han sido fijados respecto a determinados baremos físicos y psíquicos en razas adscritas a determinadas sociedades cinológicas internacionales. La repetición de las características de los progenitores en su descendencia permite el establecimiento de razas puras, cuyo control se realiza cuidadosamente por los aficionados, e incluso se inscriben en libros especiales que garantizan la pureza
de raza de los ejemplares.

Cuando los perros sin ningún control se reproducen libremente dan origen a animales cuyas características no se retransmiten de forma exacta a su descendencia, originando mestizajes y dando lugar a los vulgarmente llamados perros bastardos.

Ciertamente, los perros bastardos, callejeros, son animales que se aproximan en cuanto a comportamiento a la idea que se tiene de los perros ancestrales y pueden resultar animales muy divertidos, cariñosos e increíblemente astutos.

Entre las múltiples razas reconocidas oficialmente por las asociaciones caninas mundiales, existen algunas que se pierden en el origen de la especie y otras muy modernas obtenidas por cruzamientos y selección.

El dobermann es una raza relativamente reciente, originaria del centro de Europa y más concretamente de Alemania, que fue obtenida para una función concreta: defensa de personas y bienes, combinada con resistencia a la carrera.

Esta raza, hoy absolutamente definida, ha sido objeto de especulaciones en cuanto a los cruces mediante los que fue obtenido,
pues tanto su creador como sus mejoradores guardaron el más celoso secreto respecto a las mezclas de sangre que fueron utilizadas.

El pastor alemán actual es una depuración de primitivos perros, tal vez entroncados directamente con el lobo, que a través de unos monjes alpinos fueron mejorando hasta adquirir características muy parecidas a las del estándar actual. La diferencia fundamental entre un cachorro de raza pura y uno mestizo es que en el primero podemos prever su tamaño, configuración
aproximada y carácter, mientras que esas constantes serán un enigma en el bastardo, que sólo se desvelará con la madurez del animal.