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Cuidados Del Perro: Desparasitacion Externa

Desparasitación del perro

Multitud de enfermedades son transmitidas por los parásitos, tanto externos como internos de los cánidos, que incluso en el caso más favorable de no ser portadores de enfermedades, producen irritaciones, heridas y otras lesiones que molestan, atormentan y pueden ser ‘puertas de entrada’ para afecciones de toda índole que sufrirá el mejor amigo del hombre.

/+/+CUIDADOS DEL PERRO: DESPARASITACION EXTERNA

Atendiendo a la localización de los posibles e indeseables inquilinos, hemos de prever dos tipos de medidas, curativas y preventivas o profilacticas.

Desparasitación externa

Incluye los dos tipos de operaciones ya apuntadas, en primer lugar las de choque o curativas, que suponen la limpieza de un perro atacado por pulgas, garrapatas o ácaros microscópicos y las más prácticas y efectivas de protección integral del animal para evitar que pueda ser colonizado por los parásitos. En general, el primer caso suele darse a adquirir el perro o recogerlo de la calle o de alguna institución que lógicamente no puede ocuparse individualmente de todos los animales allí alojados.

Tras un baño con un jabón desinfectante, si el animalito está ya vacunado con la ‘triple’ desde un mes antes como mínimo, se procede al secado y frotado con una loción insecticida especial para perros. Después se peina con un cepillo especlal, según el tipo de pelo del animalito para observar si existen garrapatas adheridas. En caso afirmativo, con mucha paciencia han de desprenderse una a una sin tirar nunca de ellas para arrancarlas violentamente, ya que lo más probable es que se queden las mandíbulas incluidas en la carne. Para matar estos ácaros y que se desprendan solos, podemos darles con un pincel impregnado en petróleo o pincharles con un alfiler al rojo vivo. Esta última operación debe realizarse cuidadosamente para no quemar al perro. Al cabo de unos días, si no inmediatamente, se desprenderán los cadáveres de estos parásitos quedando limpio el animal. La prevención se efectúa con la aplicación diaria de lociones especiales, que además, casi siempre, tienen un olor muy agradable y suelen presentar una cierta acción bactericida. Los collares antiparasitarios, que tienen doble acción preventiva contra insectos y ácaros, son de gran utilidad y modernamente no suelen presentar los inconvenientes de rechazo por irritación de la piel o ‘embotamiento’ del olfato en la mayoría de las razas caninas. Este tipo de ‘collares’ están compuestos por una base plástica impregnada con productos repelentes y de acción letal contra los parásitos indicados. La duración de estos adminículos protectores no suele superar un mes, pues si bien contra pulgas y otros insectos llega a prolongarse hasta dos y tres meses dependiendo de la marca comercial, el efecto contra las garrapatas sólo tiene una acción eficaz de cuatro o cinco semanas, sobre todo en ejemplares de pelo largo y abundante.

La vigilancia, en cuanto a los parásitos externos, debe extremarse en aquellos perros que viven al aire libre y pueden ‘atrapar’ más fácilmente a esos poco agradables invertebrados. Las zonas inguinales urogenitales y desprovistas de pelo, así como los pabellones auriculares (orejas) deben ser revisadas al menos una vez a la semana para detectar, en su caso, alguna anomalía o eventual aparición de los parásitos más frecuentes.

Debemos recordar que existen multitud de arácnidos e insectos capaces de colonizar por el exterior el cuerpo del perro. Por otra parte, piojos, mosquitos, moscas, etc., amenazan la salud no solamente de los perros, sino también de sus propietarios, a la postre, de los seres humanos.