Pequeños Reptiles


Mantenimiento de saurios miniatura

El terrario necesario para acondicionar una determinada especie deberá, lógicamente, adecuarse al huésped, de forma que podamos reproducir en nuestra propia casa un microhábitat en el que el reptil se encuentre tan integrado que no dude en continuar su comportamiento habitual, pero al mismo tiempo hemos de pensar en que la decoración ha de escalonarse de forma que no impida ni dificulte la mayor panorámica posible con objeto de facilitar la observación cómoda de los ejemplares.

PEQUEÑOS REPTILES

Como primer paso en el montaje de nuestro terrario para agámidos, camaleónidos, iguánidos o lacértidos, por ejemplo, hemos de elegir o prever la especie que vayamos a adquirir, y no como suele ser lo más frecuente, preparar de prisa y corriendo un lugar más o menos adecuado para un ejemplar que acabamos de conseguir sin conocer muchas veces ni la especie a la que pertenece ni mucho menos sus necesidades
biológicas fundamentales. Cuando el animalito se compre en algún comercio especializado es preferible abonar una señal previa al compromiso definitivo mientras nos cercioramos del nombre científico del reptil y de las condiciones más idóneas para su nutrición, conservación ycuando fuera posible reproducción en cautividad.

El montaje del recinto, siguiendo las normas básicas, se perfilará con refugios de piedra, corcho o madera anclados y sujetos de tal forma que no puedan derrumbarse arruinando el decorado, e incluso aprisionando e hiriendo al huésped. Además, se situarán las plantas pertinentes, cuando ello sea necesario en macetas o recipientes involcables y que permitan recibir el agua para riego, el abono, etc., de manera que no perturben el normal desenvolvimiento de la vida en el terrario.


Manejo de pequeños saurios

Salvo excepciones muy definidas, no suele ser conveniente manosear con frecuencia estos animalitos, que, sin embargo, habrán de 'domesticarse' suficientemente para no resultar huraños, ni esquivos e incluso para aceptar alimento 'a la mano' en épocas de escasez en presas vivas. Preparado su nuevo hogar, se sitúa la jaula o envase de transporte sobre el suelo, dejando abierto un orificio bastante amplio para que el animalito pueda abandonarlo con facilidad y de forma que pueda ser retirado sin distorsionar el ambiente preformado. Nunca deben asirse bruscamente por la cola. Pinzas-red pueden ser auxiliares preciosos en el manejo de algunos de estos saunos.


El problema del alimento


La climatización, iluminación y formación del entorno que precisa cada ejemplar no presenta, hoy día, demasiadas dificultades, pero contrariamente, los hábitos nutritivos de las especies insectívoras exigen la cría de dípteros, coleópteros y lepidópteros, que podrá, en ciertos casos, ampliarse a pequeños roedores, pececillos o batracios. Las especies omnívoras consumidoras de vegetales, frutas y presas vivas, también necesitan esa cría paralela de esos pequeños animalitos.

Algunos saurios llegan a extremos asombrosos de aclimatación y domesticidad, pudiendo ser nutridos con diminutos trocitos de carne o pescado que su cuidador les ofrece en el extremo de unas pinzas. En casos desesperados de carencia de presas vivas, hemos conseguido alimentar ciertas especies con un pedacito de carne atado con un fino hilo que se mueve para excitar la depredación del huésped. Una vez ingerido el bocado. se corta el hilo lo más próximo posible a la boca del hambriento reptil.

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