Albergues Para Cobayos

El recinto

Uno de los animales domésticos que han figurado como populares mascotas de niños y jóvenes son los llamados 'conejillos de indias' o más modernamente utilizando la traducción literal del inglés 'cerdos de Guinea'.

ALBERGUES PARA COBAYOS

En la actualidad es obvio que el hamster dorado ha desplazado el lugar preferente que han ocupado los cohayos durante muchos años.

Las causas son múltiples y deben imputarse a factores prácticos, económicos y de algo tan voluble como la moda.

Es incontestable que la especie que nos ocupa, conocida por los científicos como Cavia porcellus consume bastantes alimentos, sobré todo gran cantidad de verduras, pero como compensación su dulzura de carácter la rinde idónea para ser manejada, mimada y casi 'manoseada' por los miembros más pequeños de la familia.

También el espacio que necesita una pareja por comparación con la mínima superficie en que puede permanecer cautivo un hamster desnivela la balanza en su contra. Por último, el potencial biótico, tasa media de reproducción, es menor en los cobayos, por lo cual su precio de adquisición se manifiesta mucho mayor que el de sus competidores.

Sin embargo, el conejillo de indias no necesita estar enjaulado. Un cajón con paredes de 30 cm de altura marca los límites infranqueables de su 'meublé'. Las dimensiones del habitáculo que podrá acomodarse en un trastero, cuarto de estudio o similar serán, como mínimo, de 0,4 a 0,5 metros cuadrados de superficie útil.

En el interior del cajón, que estará acolchado con viruta fina de chopo, papel de filtro y otros materiales absorbentes, se coloca una cajita de madera dotada con un agujero como puerta de acceso para los animalitos que, a ser posible, permita descubrir el techo con objeto de facilitar la limpieza del nido.

Esta construcción puede estar montada sobre ruedas, de forma que sea fácilmente trasladable sin tener que elevarla del suelo.

Una limpieza escrupulosa y diaria evita malos olores y deterioro del hábitat.


Construcciones exteriores y portátiles de jardín

Cuando tengamos la suerte de residir en una casa de campo o en un piso de una ciudad que disponga de una terraza amplia, podemos construir una casita perfecta para nuestros pacíficos roedores.

El recinto se limita con un murete de 40 ó 50 cm de altura, que habrá de tener unos orificios de drenaje en el plano de máxima vertiente junto al suelo para facilitar el desagüe y limpieza del patio.

Sobre el suelo, o elevada si estamos en el jardín, se prepara una caseta con una parte cerrada y otra abierta, pero también techada, a la que se accede por una escalerilla o rampa amplia y poco inclinada con resaltes transversales.

La caseta tendrá fácil acceso desde el techo para permitir su limpieza.

El jaulón portátil, también llamado impropiamente conejera, es en esencia un jaulón con parte enrejada y parte cubierta que carece de fondo. De esta manera se puede ir moviendo de lugar, permitiendo a los cobayos consumir todo el pasto de la zona de forma rotativa y ordenada.

Esta construcción sólo tiene sentido en los jardines muy llanos y bien sembrados de césped. Su uso, en primavera y verano, constituye una solución magnífica en cuanto a la salubridad del entorno y a la alimentacióin verde de esos encantadores huéspedes.

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